Por Luis Matos.

La Habana, 15 de marzo del 2012.

Señor Eric Holder, Fiscal General de los Estados Unidos.

No tengo la certeza de que usted me escuche, por mi condición de ciudadano cubano sin más rango que el de un humilde trabajador, pero esa incertidumbre es precisamente la que me motiva escribirle, pensando en que no todos los que de una forma u otra tienen que ver con la impartición de las leyes de los Estados Unidos, actúan de forma tan arbitraria, burlándose de sus propias leyes, como jueces y fiscales que han intervenido en el caso de los Cinco antiterroristas cubanos, condenados injustamente acusados de espías, cuando su misión era vigilar a los verdaderos terroristas de origen cubano que operan, desde territorio estadounidense, enlutando a familias cubanas y de otros pueblos.

Millones de personas en todo el mundo, incluyendo Premios Nóbel como el que ostenta el Señor Presidente Barack Obama, reclaman indistintamente: la pronta liberación de los Cinco; el regreso inmediato de René González a Cuba para evitar que esté a merced de los criminales que denunció; que se le permita a Olga Salanueva y a Adriana Pérez visitar René y a Gerardo Hernández respectivamente.

Más recientemente, a raíz de la penosa enfermedad de Roberto González, hermano de René, se reclama que se le permita viajar a Cuba, al menos dos semanas, para que con su presencia alivie la situación de Roberto, la de su madre Irma, y el resto de la familia, algo que como gesto humanitario es posible hacer, pero para desacreditar la imagen de las leyes de su país, por el odio que sienten hacia el pueblo cubano, la fiscal Caroline Heck-Miller y la congresista Ileana Ros-Lehtinen se oponen a que la Jueza Jean Lenard se pronuncie a favor de la solicitud, considerando que con ese gesto humanitario se pone en peligro la seguridad del país que es la mayor potencia militar de todos los tiempos, y ridiculizan la capacidad del FBI.

Solicito de Usted se proyecte, al menos por este instante, a que se conceda el permiso a René para que visite a su hermano enfermo, sin las absurdas condiciones que sólo llevan a poner en peligro su vida, y que lo más pronto posible valore las violaciones que alrededor de Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, Fernando González y René González, se han cometido en los diferentes procesos judiciales, y que en conjunto con el Presidente Obama, se ponga fin a estas injusticias, poniendo en libertad a estos valiosos hombres que ustedes también debían declarar héroes de la humanidad, pues no solamente evitaban actos de terror contra nuestro pueblo, sino contra el propio pueblo de los Estados Unidos, y de ahí que el estado cubano daba las informaciones al FBI.

Conozco muy bien cómo actúan los cubanos dignos, y nuestro Gobierno en cuestiones legales, por lo que aseguro que, de autorizarse a René venir una o dos semanas para que esté junto a su hermano y su familia en estos penosos momentos por la enfermedad de Roberto, estará de regreso el día y la hora que se determine por la jueza, con el apoyo de las autoridades cubanas, independientemente que sabemos es injusto, porque lo correcto sería que viajara ya libre de esa pesadilla, impuesta por el odio de algunos contra mi pueblo.

Confío en su justeza y sabiduría para evitar se sigan cometiendo arbitrariedades que laceran sus propias leyes.

Luis Matos,

Ciudadano cubano.


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