El 20 de Prairial del Año II de la Revolución (8 de junio de 1794), la joven República francesa instituía el apadrinamiento civil, o bautizo republicano, reservado a las municipalidades. Acto ciudadano y laico, el bautizo republicano hace adherir al niño de forma simbólica a los valores republicanos. Aunque el acto de apadrinamiento no tiene ningún valor legal, impone a los padrinos y madrinas el compromiso moral de acompañar al niño en todas las étapas de su vida.

           Hoy día, el bautizo republicano es poco frecuente. Por eso, el bautizo civil de Leandro Epitalon, que se celebró el sábado a 12 de marzo en Carnoules (Sur de Francia), era un evento excepcional. No sólo por la originalidad de la ceremonía, sino porque los padres, Eric y Masy Epitalon, miembros de la asociación Francia-Cuba, habían escogido como padrinos de honor a los Cinco Héroes Cubanos, que desde hace más de doce años ahora siguen injustamente detenidos en prisiones estadounidenses.

             Cuando Eric me anunció, hace unos meses, que Masy y él deseaban que los Cinco fuesen los padrinos de honor de su hijo Leandro, la idea me pareció genial. Y ni un minuto dudé de la respuesta de Tony, de Gerardo, de Ramón, de Fernando y de René. Me dieron la razón al aceptar con entusiasmo este apadrinamiento.

            La ceremonía, celebrada por Henri Cèze, el alcalde de Carnoules, en presencia de numerosos participantes, entre los cuales la consul de Cuba, Ana María Chongo, y el presidente de Francia-Cuba, fue a la vez sencilla y emotiva. Gerardo Hernández, Tony Guerrero, Fernando González, Ramón Labañino y René González, los 5 padrinos, aunque ausentes físicamente estaban presentes en la mente de todos y sus cinco fotos rodeaban al ahijado.

                        Hoy, Leandro Epitalon tiene como padrinos a cinco Héroes de la República de Cuba, es su título oficial y prestigioso, unos héroes que la solidaridad internacional, apoyada por diez Premios Nobel, entre los cuales Nelson Mandela, propuso para el título de Premio Nobel de la Paz en 2009, premio atribuido aquel año a Barack Obama, por su obra futura... Sin embargo, los Cinco sí que merecían este nombramiento, ellos que hicieron fracasar cientos de atentados infiltrando las asociaciones terroristas del exilio cubano, allá, en ese paraiso de cine que es Miami, salvando así numerosas vidas. Cinco héroes que desde hace más de doce años, pagan en cárceles yanquis su amor a la Patria, su amor a su Pueblo, su amor a la Vida.

            Pero los Cinco de Miami, como se los llama por el mundo entero, son mucho más que esa imagen transmitida por las campañas de solidaridad. Leandro ha de saber que esos cinco Cubanos que sus padres le escogieron como padrinos y a los cuales le unen ahora lazos privilegiados, mucho más que héroes, son hombres, de carne y hueso, hombres llenos de valor y de ternura. Serán para su ahijado un modelo en la vida que empieza para ese pequeñito en el cual Cuba y Francia se unen. Le deseamos que sea el digno heredero de dos revoluciones y que siga el ejemplo de sus prestigiosos padrinos.

            Dicen que un ahijado siempre tiene algo de los padrinos. Si la cosa se verifica, ¡Leandro Epitalon será un gran hombre! Sus padres le dirán que puede contar con Tony, con Fernando, con René, con Ramón, con Gerardo para enseñarle el camino. Aunque no sea el más fàcil. Como lo decía José Martí , “el hombre verdadero no mira de que lado se vive mejor, sino de que lado está su deber”. Es la divisa de sus padrinos.

            Los Cinco sí que están decididos a cumplir con su papel, como lo demuestra la carta enviada a Leandro por padrino Gerardo en nombre de los Cinco, en la cual, con sus bendiciones comunistas, dice su certeza de que su ahijado “será un hombre de bien, de esos que tanto necesita este mundo que hoy anda “patas arriba” pero que con toda certeza habrá de ser mucho mejor”.
 
Annie Arroyo
marzo de 2011



Your comment will be posted after it is approved.


Leave a Reply.